<-Volver

DESCRIPCIÓN DE LA CASA-CUEVA DE TURISMO RURAL
“LOS CABUCOS”

1) Situación:
     Está situada en la cumbre de la isla de Gran Canaria (Google Earth: 28º 02´ 12.03´´ N //   15º 38´50.85´´ O, altitud: 1057metros) en la zona centro norte de la isla, en el pago de La Vecindad, 1, a un kilómetro del Caserío Rural de Juncalillo, dentro del término municipal de Gáldar y muy próxima al de Artenara, del que sólo la separa el Barranco Hondo. Es decir, está ahí en plena naturaleza, en pleno abismo, en pleno barranco, en un lugar casi ilocalizable, totalmente alejado del mundanal ruido.

     Aquí sólo estará usted y quien tenga la suerte de acompañarle para gozar de un lugar que irradia plenitud, milagroso, una aparición verídica, un “reencontrado paraíso” que combina lo mejor de la confortabilidad moderna con elementos decorativos rurales, comparable con la famosa Casa Malatesta o con la Casa de la Cascada, dos auténticos hitos de la historia de la arquitectura.

     En definitiva, un lugar mágico, una genial creación en medio del silencio del barranco para delirar entre los espacios y las cortadas, sin sonido, solo el aire, porque no hay ruidos, sólo estará usted y su alma, o la de la persona amada acompañante, si aguanta este exceso de belleza y plenitud natural.

2) Descripción:
     Resulta difícil describir Los Cabucos. La primera idea es que es algo magnífico, un delirio mayúsculo, por la ruptura que establece con todo lo conocido. Las palabras faltan cuando descubres que, con un inmenso esfuerzo de trabajo e imaginación se ha reconvertido esta vivienda-cueva que lo fue, en una “especial suite” de superlujo, que además está ahí en plena naturaleza.

La vivienda:

      posee dos dormitorios: uno para dormitorio de matrimonio con su pequeño baño y pantalla de televisión; otro con dos camas y ambos con ropero empotrado; biblioteca y sala de lectura y trabajo, largo pasillo que une con el lujo de los interiores que llegan a una cima inigualable en el mirador del salón- comedor (gran pantalla de plasma de televisión con canal satélite, DVD y equipo de música) donde un frontal acristalado permite ver a todas horas del día el paisaje del barranco…¡no se puede pedir más! Pues sí: un originalísimo baño con lujoso jacuzzi y lavamanos empotrados en la roca y una amplia cocina dotada con vitrocerámica, horno y extractor, amplia nevera, lavadora y lavavajillas.

     Aunque por su naturaleza, la temperatura de la casa-cueva oscila permanentemente entre los 18 y los 20 grados, la casa posee equipo propio de climatización y agua caliente por energía solar.

Exteriores:

      1. Zona alta con piscina climatizada y ducha exterior excavadas en la roca, pequeña cueva con horno de pan y lebrillo de barro muy antiguos, barbacoa con fregadero y terraza de esparcimiento y relajación.
      2. Zona baja con:
        1. Sala de juegos (billar, ping-pong, dardos…) y musculación
        2. Bodega con colección de objetos antiguos

 

 

3. Un JARDÍN en el paraíso:
      Lo que rompe con todos los esquemas, ya en la cima del enervamiento creativo es el cuidadísimo jardín, entre tropical y estilo europeo, con su zona especial de cactus, de hierbas medicinales, de rosales, zona de minigolf, de petanca, de caminos entre el césped, pequeña cascada que culmina  en una charca con peces y ranas, plantas tropicales y trepadoras, para terminar en un mirador con suelo de cristal para sentir o gozar el pánico del abismo, el aire libre…en medio del inmenso barranco y protegidos, allá al fondo por el majestuoso pinar de Tamadaba. En pocas palabras: un jardín que asemeja un paraíso soñado y reencontrado.

4. Aparcamientos:

     Para varios vehículos a la sombra de múltiples árboles frutales.

5)    Entorno:
      Si a todo lo anterior le añadimos que la Casa-Cueva Los Cabucos está situada en un entorno inmejorable, en plena naturaleza con una gran variedad de flora, fauna y vegetación que se puede palpar a través de múltiples caminos reales y senderos próximos a la casa y unos residentes muy cordiales y amables, dispuestos en todo momento a hacer más acogedora su estancia, estamos seguros que conseguiremos que pasen unas jornadas inolvidables y vuelvan cargados de energías positivas y dispuestos a enfrentarse, en plenitud de condiciones, a la dura tarea cotidiana.